Monday, 23 June 2014

Comienzan las clases y conocemos La Valetta

Ved que maravilla de vistas hay desde la escuela:




Pasamos la tarde en la capital, una ciudad fortificada del siglo XVII diseñada por los caballeros de San Juan. Está diseñada como una cuadrícula de manera que desde lo alto se puede ver el mar al final de todas sus arterias. Los malteses la llaman Valetta, sin artículo, y se llama así en honor al gran maestre Jean de la Valette.




Hay muchas cosas interesantes que ver aquí.
En Barrakka Gardens se pueden apreciar las fortificaciones:


Nuestros otros dos forzudos. Emilio y Guille D no nos asuntan demasiado

Cristina pasando calor

Paula, Raquel, Carmina e Irene estaban derrotadas, pero en cuanto se percataron de la cámara consiguieron sonreir




La primera iglesia de La Valetta, en honor del fundador:



La orden se nutría de nobles de diferentes reinos europeos. Cada una tenía su Auberge / Albergue. Este es el de Castilla, actual residencia del primer ministro.





Este es el coche del primer ministro de un recién elegido gobierno de izquierdas tras 25 años de gobierno de derechas. Un alfa romeo aparcado en la calle que se distingue de los demás coches porque no tiene matrícula y por el escudo de Malta de plata.


Emilio es capaz de escuchar a la guía y de sonreír a la cámara al mismo tiempo.

Esta ciudad, toda ella de piedra, presenta contrastes inesperados:


Lo mismo te encuentras con una tomb raider de dos metros
que con un monaguillo de tamaño real

que con un San Francisco de Asís
El maltés es una lengua semítica que se escribe con alfabeto occidental, pero a veces hasta se entiende:


Calor, calor, calor.
María y Clara se están pensando lo del helado

No se resistieron a los chorros de agua.

Otra imagen de la tropa combatiendo el calor.

En el palacio del Gran Maestre:

Detalle de la fachada

En el patio interior.  Se nos coló un intruso en la foto.

El grupo con el intruso, aunque en realidad nosotros invadimos su banco.

... ¡mofletes fuera!

Fuente.

Otras fotos interesantes:

La reina Victoria en su plaza con la biblioteca nacional al fondo



Fuente en la Plaza Mayor. Nuevamente el águila de San Juan.


Al fondo, el mar




Sunday, 22 June 2014

Gozo

Hemos sobrevivido a un día intenso lleno de emociones y un sustito.
 
 
El sustito: con gran humareda y comportamiento aparentemente errático del conductor, el mini-autobús expiró y nos retrasó todo. Imagen de las víctimas tras comprender que no había sido para tanto.
 
Cruzando de Malta a Gozo.

Carmina, Raquel, Clara, Andrea, Alina y María en cubierta.

Catedral de Victoria / Rabat (Gozo). El arquitecto, famoso por construir cúpulas diferentes cada vez, tuvo la mala idea de morirse antes de rematar el edificio con una. El techo es en realidad plano, pero el efecto del trampantojo es perfecto.

En las murallas de la ciudadela, oteando por si viene la flota turca.

Interior de la basílica de San Jorge, también en Victoria / Rabat.

El dueño de la basílica de arriba.

Como en España, el calor también se combate con la arquitectura.

El imperio español y el otomano pugnaban por hacerse con el control del Mediterráneo. Antes del fallido y famoso Gran Sitio de Malta (1556) hubo escaramuzas y batallas en abundancia. En un triste episodio Turgut Reis, también conocido como Dragut, atacó la isla de Gozo haciendo cientos de prisioneros que vendió como esclavos en Trípoli una vez conquistó esta plaza que además le fue regalada por Solimán el Magnífico como recompensa por sus numerosos servicios.




¿Y esta llave?  ¿Qué narices pinta aquí? Gozo se despobló pero algún tiempo después la gente fue gradualmente volviendo a la isla. Desde entonces dejan las llaves puestas por si reaparecen los descendientes de aquellos que fueron secuestrados y vendidos. En esta ciudad no se conoce el latrocinio.


La culpa de que algunos saquemos caras raras es que nos pillaron con la boca llena. 30 céntimos te cuestan los tradicionales pastici que pueden estar rellenos de queso ricotta o de guisantes. Alex sigue fiel a sus helados.

Paseo en barca por las cuevas y túneles en Dwejra, donde se puede admirar la Ventana Azul. Observad el tamaño de la barca (para 8 pasajeros).

La costa desde una cueva. Un paraíso para la piratería. "Cada alijo tiene su escondrijo".

En las ruinas de uno de los templos megalíticos de Ggantija.
Seguimos resistiendo el calor.

Algunos piedros tienen su tamaño.
Seguimos sonriendo.

Y, por fin, el ansiado premio. Una de las pocas playas de arena del país. A destacar el tono anaranjado de la arena.
 
Emilio, Irene, Alex, Irene, Guille M... poniéndose presentables antes de subir al bus de vuelta al ferry.



Cuatro clientas satisfechas y cansadas a bordo del ferry. Volvemos a Malta.


 

Saturday, 21 June 2014

This is our territory



Sliema, cerquita de la escuela


Dos de nuestros cuatro forzudos


Entre bloques y bloques que no adornan precisamente la línea costera, hay edificios con un delicioso sabor decadente. Los chicos duermen para mañana. Nos espera un día duro.

Bien llegados

Una cierta envidia nos pareció observar en las caras de los padres de nuestros viajeros.....

Con un poco de retraso entramos en el calor maltés.


Mofletes preparados.... Haciendo un poco de paciencia para embarcar

Mientras tanto.... lo que parecía un equipo deportivo resultó ser una despedida de soltero. El soltero disfrazado de Blancanieves. Se portaron fatal. Parecían niños pequeños.

Carmina y Raquel adoptaron a María, de Elche, que tuvo que viajar sola.

Monday, 26 May 2014

Sunday, 25 May 2014

Malta/Comino - The Island Run by a Single Family | European Journal


En mi artículo decía que Comino tenía 4 habitantes. Desde entonces parece que se ha reducido la población a 3 (y a un cura que los visita semanalmente que cuenta como visitante habitual, claro).



Sunday, 4 May 2014

Malta Experience 2010

Este artículo fue publicado en Tiracantos en 2010.
Es un resumen histórico del país y de nuestra primera experiencia.
Puede ser de utilidad ahora.

Blue Grotto
Cualquier maltés te lo dice: “Malta is a small country”. Y ciertamente lo es con un total de 320 km2, frente a los 8.022,8 de la Comunidad de Madrid. Malta, la isla principal, mide 27 x 14 Km; Gozo mide 14 x 7 km. Comino, no lo sé, pero paladead su nombre e imaginaos su tamaño. A ello añadimos 3 ó 4 islotes deshabitados. Y hablando de población, Malta tiene 403.000 habitantes; Gozo 20.000 y Comino 4. No. No me he comido ningún cero y espero que ninguno de los 4 se ponga malito. “Malta is a small country” pero también es el país más densamente poblado de Europa.

Y tal vez el más transitado. Parece que por allí pasaron y se asentaron todo tipo de buenas gentes y no siempre en términos pacíficos. Por estas islas vivieron pobladores que construyeron templos megalíticos impresionantes 1.000 años antes que Stonehenge (visitados, vistos o entrevistos. A destacar, Ggantija); se quedaron fenicios y cartagineses que apenas dejaron huellas arqueológicas; siempre hubo una pequeña comunidad griega que al parecer nunca dio guerra; se las apropiaron los romanos interesados en su situación estratégica y en los entonces valiosos productos de las islas: sal y miel, de donde deriva su nombre romano, “Melita”.

En el año 60 naufraga San Pablo en Malta cuando, tras hacer valer sus derechos como ciudadano romano, va camino de Roma para ser juzgado. Lo acompaña San Lucas que recoge por escrito esta aventura. Tres meses estuvo en Malta Pablo como prisionero. En tan breve tiempo logró convertir a Publio, el gobernador de las islas, en obispo nada menos. Si llega a estar un año… Visitamos su gruta en Mdina / Melita, la antigua capital.

De la ocupación árabe, los malteses heredaron la lengua que hablan hoy en día: una lengua semítica que les permite entenderse con los árabe-parlantes del Norte de África sin mediar estudio. Lo curioso es que si lo escuchas durante un rato, acabas pillando algo. El maltés tiene un léxico tan mezclado como mezcladas son las gentes que lo hablan y abundan los préstamos italianos, ingleses, etc. Y sí, es verdad que el inglés es lengua oficial en Malta, pero hablarlo y hablarlo bien, lo hablan los que estudiaron en coles de postín aunque todo el mundo lo entiende (algunos fingen que no saben para que no los tomen por pijos).

La lengua es de raigambre semítica y esto es una herencia de peso. Llama la atención que, sin embargo, no haya mezquita alguna reseñable, o restos. En cambio, si eres cristiano (de la variedad católica apostólica y romana) estás de enhorabuena. Dispones de 365 iglesias, una para cada día del año. Asombra el número de estatuillas, estatuas y grandes estatuas de vírgenes, san pablos y san franciscos que te topas por la calle exentas e insertadas en los muros de las casas. Nuestros conductores de autocar exhibían en sus cabinas un ingente número de estampas, como en camerino de torero. No hay que olvidar que allí estaban ellos, tan pequeños, frente al turco, tan grande.

“Malta is a small country” pero es impresionante todo lo que cabe allí. Tras una semana de visitas diarias, nos dejamos muchas cosas por ver. No nos perdimos, sin embargo, un crucero que bordeó La Valetta ni el pateo de la ciudad repleta de turistas. De verdad que merece la pena ver los Albergues de los caballeros de la orden de Malta, las fortificaciones y sus calles de piedra llenas de sabor.

Y hablando de caballeros, supimos que la orden se trasladó a las islas por gracia de Carlos I y V, a la sazón Emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico, que se compadeció de sus 7 años de merodeo itinerante tras ser expulsados por Solimán de la isla de Rodas que durante 200 años fue su hogar y cuartel general. ¿Y qué pintaban en Rodas? Rodas fue su patria tras una breve estancia en Chipre al ser expulsados de Tierra Santa tras la caída de Acre en 1291 en donde se habían establecido por negocios de cruzados. Y esta orden compuesta por hombres nobles de las distintas monarquías europeas (Auvernia, Provenza, Francia, Aragón, Castilla, Inglaterra, Alemania e Italia) va de isla en isla hasta recalar en el archipiélago maltés. Una vez allí se instalan en la capital Mdina de Malta (hay otra Mdina / Victoria en Gozo para confundir al turista novato) y, para alivio de la nobleza, aguantan poco en el interior de la isla y se trasladan a la costa donde se dedican a construir las fortificaciones que hoy conocemos. Esto debió de tenerlos bastante entretenidos a la vista de su poderío. Especialmente después de los exitosos ataques turcos de 1547 y 1551 en los que gran parte de la población es esclavizada. Y tanto se empeñaron, que, en manifiesta minoría, lograron sobrevivir al Gran Asedio turco de 1565 para comidilla y asombro de toda Europa.

También tuvo a bien su majestad imperial Napoleón Bonaparte darse una vuelta por tan concurrido lugar que acabó con el gobierno de los caballeros y que además le dio la oportunidad de rapiñar obras de arte, oro y plata. ¡Vive la France! De una u otra manera, los ingleses acabaron protagonizando el papel de salvadores de los isleños. En principio no estaban interesados en quedarse el archipiélago sino en evitar el dominio francés, pero, claro, una cosa lleva a la otra y tras el Tratado de París de 1814 nos encontramos con que se confirma la posesión británica.

Me salto el duro papel que le toca vivir a Malta en las guerras mundiales (esto se me alarga) y el arduo camino a la Independencia allá por 1979 para convertirse en miembro de la UE en 2004.

Y por eso usamos todos euros, lo que hizo nuestra vida un poco más fácil. Con ellos compramos cosas, pero pocas. La ropa es igual que aquí en marca, diseño y precio. La comida es tal vez más barata y está muy buena. La italiana, me refiero, porque la poca cocina tradicional maltesa que probé… creo que debería darle otra oportunidad para poder opinar. Y esto del buen precio del alimento cocinado me tiene intrigada porque Malta tiene que importar el 80% de lo que consume. Será que hacen un esfuerzo por atraer más turismo.

Malta es pequeña y rellena de cosas interesantes por dentro. Y también excepcionalmente bella en sus contornos. Las costas recortadas te dejan sin aliento y el color del mar sin palabras. No creo que nos olvidemos de lo escarpado de Dwejra ni de sus cuevas. Ni de lo que disfrutamos en Golden Bay (un poco de descanso). Nos volvimos, sin embargo, con la pena de no poder visitar la mundialmente famosa Gruta Azul aunque estaba programada. Neptuno es un traidor y no creo que le sacrifique más bueyes ni le dedique más libaciones por el feo que nos hizo el día D.

Nos imaginamos sus aguas surcadas por galeras, carracas, galeones, naves, navíos, galeotas, bergatines de remos, jabeques y demás embarcaciones. Una mención especial a la flota melitense bajo el mando de los caballeros: pocos barcos (entre 4 y 6 unidades), pero los más modernos y mejor dotados de toda la cristiandad que se atrevían a presentar batalla cuando el enemigo los cuadruplicaba. Al parecer la flota turca y la española presentaban batalla hasta cuando la flota enemiga era el doble. De la calidad marinera maltesa da fe el dicho popular español refiriéndose a una gran marejada: “tormenta que sólo las galeras de Malta pueden afrontar”. Y una curiosidad: la orden inventa la “boya de prevención de corchas” o precedente del moderno salvavidas.

Si me preguntáis qué fue lo mejor de esta experiencia, os diré que la compañía. Tenía yo mis miedos pues sólo conocía a algunos de los alumnos. Pronto, sin embargo empezamos a entendernos todos y a disfrutar de todos los avatares, incluso hermanándonos en el cansancio y la apretura de los programas. Conformamos un grupo variopinto liderado por Puri Aragón a la que asistí gustosamente con nuestras inefables asistentes: Heather (que traía el traje de la nieve mentalmente puesto) y Erica.

Yo desde luego volví cansada de contar alumnos a cada paso pero muy sonriente tras las felicitaciones que familias de acogida, conductores, guías y profesores dedicaron a nuestros alumnos por su educación, saber estar y la alegría y curiosidad que llevaban metidas en el cuerpo.
Susana Gómez-Randulfe

2010